¡Cierra la puerta carajo! No me preguntes por qué. ¡Tú cierra no más! Tengo algo que contarte , no quiero que venga nadie y nos interrumpa. Es más no quiero que nadie sepa que he venido hasta acá. No, no es por tu mamá , yo sé que a ella no le va molestar que yo esté aquí. Es más tengo ganas de entrar y de decirle feliz día. Tranquilízate, no te preocupes, eso no va ocurrir. La cosa es que anoche creo que me estuvo llamando Alicia. Mira, está como número privado, pero estoy segura de que es ella, justo diez minutos después que te bote de mi casa. Luego una timbrada cada media hora hasta más o menos las siete de la mañana. Ella sabe, estoy segura de que ella sabe. Ya nos jodimos. Si por un minuto mañana me hace algún lío en el trabajo, nos vamos al carajo y tú sabes como soy yo. Nos vamos al diablo tú por puto, yo por pendeja y ella por cojuda.
Que me tranquilice dices, ¿estás bien huevón no ? Primero. ¿Cómo sabe mi número? De hecho, que ha tenido que sacarlo de tu celular pues imbécil. Segundo. ¿Qué hace ella llamándome a las tres de la mañana? Seguro que antes de aparecerte en mi puerta borracho, estuviste con ella. ¿Verdad ? Tan tonta no es, que te quede eso claro. Te juro que tengo el presentimiento que se me va a aparecer en el trabajo y me va hacer un escándalo. Así que tú tienes que decírselo y explicárselo bien como son las cosas. Hoy mismo, ahora mismo. Mañana entonces. No me importa que sea su cumpleaños. Eso debiste haber pensado hace unos tres meses. ¿ No crees ? Se lo dices tú o se lo digo yo porque si no se lo dices nos vamos todos a la misma mierda. ¿OK? Bueno ya me voy, te dejo en tu reunioncilla familiar. Me llamas mañana antes de las tres de la tarde. Si no se lo dices hasta esa hora lo pongo en mi blog y volanteo cual propaganda fujimontesinista, vídeo incluido y todo.
Antes que me vaya quiero que sepas que nada de esto me hace sentir mal, al contrario. El hecho de que este bendito triángulo melodramático se halla convertido en un rectángulo tragicómico me da así como que un poco de paz. Además, al paso que vamos esto se va a convertir un puto pentágrama. Me siento menos culpable de verle la cara a Alicia todos los días. Pobrecita, merece saber la verdad. Ya, ya me voy. A las tres de la tarde o ya estás advertido de lo que va pasar. Un beso. Saludos a tu mamá , dile que el martes le traigo al bebé para que lo vea un ratito antes de sus clases de karate. Y, por favor, a la próxima que quieras ver a tu hijo, no te me aparezcas de la nada que ya no estamos casados.
Que me tranquilice dices, ¿estás bien huevón no ? Primero. ¿Cómo sabe mi número? De hecho, que ha tenido que sacarlo de tu celular pues imbécil. Segundo. ¿Qué hace ella llamándome a las tres de la mañana? Seguro que antes de aparecerte en mi puerta borracho, estuviste con ella. ¿Verdad ? Tan tonta no es, que te quede eso claro. Te juro que tengo el presentimiento que se me va a aparecer en el trabajo y me va hacer un escándalo. Así que tú tienes que decírselo y explicárselo bien como son las cosas. Hoy mismo, ahora mismo. Mañana entonces. No me importa que sea su cumpleaños. Eso debiste haber pensado hace unos tres meses. ¿ No crees ? Se lo dices tú o se lo digo yo porque si no se lo dices nos vamos todos a la misma mierda. ¿OK? Bueno ya me voy, te dejo en tu reunioncilla familiar. Me llamas mañana antes de las tres de la tarde. Si no se lo dices hasta esa hora lo pongo en mi blog y volanteo cual propaganda fujimontesinista, vídeo incluido y todo.
Antes que me vaya quiero que sepas que nada de esto me hace sentir mal, al contrario. El hecho de que este bendito triángulo melodramático se halla convertido en un rectángulo tragicómico me da así como que un poco de paz. Además, al paso que vamos esto se va a convertir un puto pentágrama. Me siento menos culpable de verle la cara a Alicia todos los días. Pobrecita, merece saber la verdad. Ya, ya me voy. A las tres de la tarde o ya estás advertido de lo que va pasar. Un beso. Saludos a tu mamá , dile que el martes le traigo al bebé para que lo vea un ratito antes de sus clases de karate. Y, por favor, a la próxima que quieras ver a tu hijo, no te me aparezcas de la nada que ya no estamos casados.

